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ALMOHADA NATURAL LANA DE ALPACA DE LOS ANDES DE PERÚ
Confort Luxson — escala de firmeza

Características

Necesidad

  • Dolor cervical
  • Frescor
  • Hipoalergénicos
  • Máximo confort
  • Sensibilidad
  • Termorregulador

Postura

  • Boca abajo
  • Boca arriba
  • De lado

Patología

  • Alergia ácaros
  • Alergia polen
  • Alergia sintéticos
  • Asma bronquial
  • Contractura trapecio
  • Dermatitis atópica
  • Desalineación columna
  • Estrés acumulado
  • Hiperhidrosis
  • Piel sensible
  • Rigidez cuello
  • Rinitis alérgica
  • Trastornos sueño

ALMOHADA NATURAL LANA DE ALPACA DE LOS ANDES DE PERÚ

Rango de precios: desde 167,00 € hasta 283,00 €

La extraordinaria suavidad de la Lana de Alpaca de Perú para un descanso naturalmente exclusivo.

Dormir bien comienza por mantener una correcta alineación de la cabeza, el cuello y la columna cervical. Pero también por disfrutar de una almohada capaz de crear un microclima perfecto, donde la temperatura, la humedad y el confort permanezcan siempre en equilibrio.

La Almohada Luxson de Lana de Alpaca de Perú reúne algunas de las cualidades más extraordinarias que ofrece la naturaleza. Su relleno de 100 % Lana de Alpaca procedente de los Andes peruanos proporciona un descanso ligero, envolvente y extraordinariamente confortable, convirtiéndose en una de las fibras naturales más exclusivas del mundo. La colección está confeccionada íntegramente con lana de alpaca y un delicado tejido exterior de algodón batista satinado, preservando todas las propiedades naturales de la fibra.

Las alpacas viven a más de 4.000 metros de altitud, donde deben soportar intensos cambios de temperatura, fuertes vientos y un clima extremadamente exigente. Como resultado, desarrollan una fibra con una capacidad de aislamiento térmico excepcional, capaz de abrigar cuando hace frío y favorecer la ventilación cuando aumenta la temperatura, ofreciendo un descanso confortable durante todo el año.

Su lana es varias veces más cálida que la lana de oveja, pero al mismo tiempo resulta mucho más ligera, permitiendo obtener una almohada con un volumen generoso sin sensación de peso sobre la cabeza ni el cuello.

La extraordinaria estructura interna de sus fibras incorpora miles de microcámaras de aire, creando un aislamiento térmico natural que ayuda a mantener una temperatura constante mientras favorece la circulación del aire alrededor de la cabeza.

Además, la lana de alpaca posee una elevada capacidad higroscópica, pudiendo absorber y liberar la humedad de forma natural, ayudando a mantener un entorno de descanso más seco, fresco y confortable incluso durante las noches más cálidas. Su capacidad para absorber y liberar el exceso de humedad contribuye a crear unas condiciones óptimas para el descanso.

Su fibra destaca igualmente por ser extraordinariamente suave, con una textura muy próxima al cachemir, ofreciendo una agradable sensación de confort desde el primer contacto.

Gracias a su bajísimo contenido en lanolina, la lana de alpaca resulta naturalmente hipoalergénica, siendo una excelente elección para personas con piel sensible, alergias o asma. Además, posee propiedades antiestáticas, ayuda a reducir la proliferación de ácaros y bacterias, y es resistente a la absorción de olores, manteniendo la almohada fresca e higiénica durante mucho más tiempo.

Su elasticidad natural permite que el relleno recupere continuamente su volumen, ofreciendo un soporte uniforme para la cabeza y el cuello y ayudando a mantener una postura de descanso saludable noche tras noche.

El tejido exterior de algodón satén Batista, extraordinariamente suave y transpirable, favorece una rápida evacuación de la humedad y aporta un tacto sedoso que realza todavía más la sensación de lujo natural.

¿PARA QUIÉN ES IDEAL?

✔ Personas que buscan una almohada 100 % natural de máxima calidad.

✔ Quienes desean mantener una correcta alineación cervical durante toda la noche.

✔ Personas que suelen despertarse con tensión o rigidez en cuello y hombros y buscan un apoyo confortable que favorezca una postura adecuada.

✔ Durmientes calurosos que necesitan una almohada muy transpirable y con una excelente gestión natural de la humedad.

✔ Personas con piel sensible, alergias o asma que buscan una fibra naturalmente hipoalergénica.

✔ Quienes desean disfrutar de una de las fibras naturales más exclusivas del mundo, comparable al cachemir por su suavidad y ligereza.

✔ Usuarios que buscan una almohada premium, duradera y capaz de conservar su confort durante muchos años.

El tejido exterior cuenta con la certificación OEKO-TEX® Standard 100, que garantiza la ausencia de sustancias nocivas para la salud.

Confeccionado artesanalmente bajo pedido, con posibilidad de fabricación en prácticamente cualquier medida especial.

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Nuestro origen y el ecosistema andino

El tesoro de los Andes: una fibra nacida en las alturas

A más de 4.000 metros de altitud, entre las imponentes cumbres de los Andes peruanos, se encuentra el origen de una de las fibras naturales más extraordinarias del mundo: la lana de alpaca.

En este territorio de aire puro, grandes extensiones abiertas y condiciones climáticas extremas, las alpacas han desarrollado durante generaciones un vellón excepcional, capaz de protegerlas frente a los intensos cambios de temperatura propios de la alta montaña.

El ecosistema de las alturas

La vida en los Andes está marcada por los contrastes. La intensa radiación solar durante el día da paso a noches extraordinariamente frías, sometiendo a las alpacas a grandes oscilaciones térmicas en pocas horas.

Como respuesta a este entorno, la naturaleza ha dotado a su vellón de una estructura extraordinariamente eficiente. Sus fibras ayudan a aislar frente al frío y, al mismo tiempo, a mantener un equilibrio térmico cuando la temperatura aumenta.

Esta capacidad natural de adaptación es precisamente una de las cualidades que hace de la lana de alpaca de los Andes un material tan especial para el descanso: abriga sin necesidad de resultar pesada, ayuda a regular la temperatura y gestiona eficazmente la humedad, favoreciendo un entorno de descanso seco y confortable.

Además, a diferencia de otras lanas, la alpaca no contiene lanolina, una característica especialmente apreciada en los productos destinados a permanecer durante horas cerca de nuestra piel.

De los Andes a tu descanso

La colección Luxson Alpaca de Perú traslada las extraordinarias propiedades de esta fibra a una selección de rellenos nórdicos, almohadas y protectores de colchón, concebidos para aprovechar su ligereza, su capacidad de aislamiento y su regulación natural del microclima durante el descanso.

Más allá de su extraordinaria suavidad, elegir alpaca significa rodearse de un material cuyo comportamiento nace de su propio lugar de origen: una fibra desarrollada por la naturaleza para adaptarse a uno de los ecosistemas más exigentes del planeta.

De las alturas de los Andes peruanos a tu dormitorio.
La naturaleza convertida en confort.

Crianza con alma: respeto por el animal, la tierra y sus comunidades

Entendemos el lujo natural como una forma de disfrutar de materiales excepcionales respetando su origen. Detrás de la lana de alpaca existe una relación profundamente arraigada entre el animal, el paisaje y las comunidades que desde hace generaciones habitan las regiones altoandinas de Perú.

La crianza de alpacas forma parte de una tradición ancestral estrechamente vinculada a la cultura de los Andes, donde el conocimiento del entorno y el cuidado de los animales se han transmitido de generación en generación.

Una tradición que permanece viva

En las grandes extensiones de las zonas altoandinas, las alpacas se crían en espacios abiertos y pastos naturales, acompañadas por familias de pastores que conservan conocimientos y prácticas desarrollados durante siglos.

Esta forma de crianza permite mantener una relación especialmente estrecha con el territorio, respetando los ritmos naturales del animal y de las estaciones.

Una esquila respetuosa

La esquila se realiza de forma periódica, tradicionalmente coincidiendo con la época más adecuada del año para el animal y las condiciones climáticas.

Realizada correctamente, es un proceso que permite obtener su extraordinario vellón sin dañar al animal, al tiempo que evita que conserve un exceso de fibra cuando aumentan las temperaturas.

La alpaca continúa así su ciclo natural y su vellón vuelve a crecer para protegerla frente a las exigentes condiciones de la alta montaña.

Adaptada a un ecosistema frágil

Incluso su anatomía refleja su adaptación al paisaje andino. A diferencia de los animales con pezuñas duras, las alpacas poseen almohadillas blandas bajo sus patas, que ejercen una menor presión sobre el terreno.

Su forma de alimentarse también resulta especialmente respetuosa con los pastos: cortan la vegetación en lugar de arrancarla completamente de raíz, favoreciendo su regeneración.

Son pequeñas diferencias que adquieren una enorme importancia en un ecosistema de alta montaña especialmente delicado.

Una fibra unida a sus comunidades

La crianza de alpacas constituye desde hace generaciones una importante fuente de actividad y sustento para numerosas familias de las comunidades altoandinas.

Detrás de cada fibra existe una cadena de conocimiento que comienza con la crianza y el cuidado del animal y continúa con la selección, clasificación y transformación de su vellón.

Preservar el valor de la lana de alpaca significa también reconocer el conocimiento de quienes han aprendido a convivir con estos animales y con uno de los territorios más extraordinarios del mundo.

Una fibra excepcional no comienza en el producto terminado.
Comienza respetando al animal, su tierra y las manos que preservan su tradición.

Huacaya y Suri: dos expresiones extraordinarias de la alpaca

Dos razas. Dos estructuras de fibra. Una misma adaptación excepcional a los Andes.

Bajo el nombre de alpaca conviven dos razas principales, Huacaya y Suri, cada una con un vellón de aspecto, estructura y comportamiento diferentes.

Ambas son el resultado de siglos de adaptación al exigente ecosistema de los Andes, pero la naturaleza ha desarrollado en cada una de ellas una arquitectura de fibra singular: voluminosa y ondulada en la Huacaya; larga, fluida y sedosa en la Suri.

Conocerlas permite comprender mejor por qué la fibra de alpaca posee unas cualidades tan apreciadas en los textiles de descanso.

Alpaca Huacaya · Volumen y esponjosidad natural

La Huacaya es la variedad de alpaca más extendida y reconocible por su característico aspecto mullido.

Su fibra crece formando una ondulación natural denominada crimp, que aporta volumen y favorece la formación de pequeñas cámaras de aire entre las fibras.

Esta particular estructura contribuye a una de las grandes cualidades de la alpaca: su capacidad para proporcionar aislamiento térmico con una extraordinaria ligereza.

El volumen, la elasticidad y la capacidad de recuperación de su vellón proporcionan además esa agradable sensación mullida y envolvente especialmente valorada en productos de descanso como almohadas y rellenos nórdicos.

Una fibra con cuerpo, ligera y naturalmente aislante.

Alpaca Suri · La seda de los Andes

Mucho menos abundante, la alpaca Suri presenta una apariencia completamente diferente.

Su vellón está formado por fibras largas y de menor ondulación, que caen sobre el cuerpo formando característicos mechones de aspecto brillante y fluido.

Esta estructura proporciona a la fibra una caída especialmente elegante, acompañada de un característico lustre natural y un tacto extraordinariamente suave y sedoso.

No es casualidad que la fibra Suri sea conocida como «la seda de los Andes»: su finura, brillo y fluidez representan una de las expresiones más refinadas de la fibra de alpaca.

Larga, fluida y sedosa. Una fibra de extraordinaria delicadeza natural.

Dos formas de entender una fibra excepcional

La Huacaya expresa el lado más voluminoso, mullido y resiliente de la alpaca. La Suri, su vertiente más fluida, brillante y sedosa.

Dos estructuras diferentes nacidas de un mismo territorio y de una extraordinaria capacidad de adaptación natural.

Huacaya y Suri. Dos tesoros de los Andes que revelan toda la riqueza de una de las fibras más singulares del mundo.

La naturaleza creó una fibra capaz de enfrentarse a los contrastes térmicos de los Andes. Esas mismas cualidades pueden transformar nuestro descanso.

La lana de alpaca es mucho más que una fibra extraordinariamente suave. Su particular estructura y su capacidad natural para desenvolverse frente a grandes cambios de temperatura explican por qué resulta especialmente interesante en almohadas, protectores de colchón y rellenos nórdicos.

Ligera, aislante, transpirable y capaz de gestionar la humedad, la alpaca contribuye a crear alrededor del cuerpo un microclima más seco, estable y confortable mientras dormimos.

Termorregulación natural

Una de las características más singulares de la fibra de alpaca es la presencia de cavidades microscópicas de aire en su estructura.

Estas pequeñas cámaras contribuyen a su excelente capacidad de aislamiento térmico sin necesidad de recurrir a un peso excesivo, ayudando a conservar el calor cuando la temperatura desciende y favoreciendo un descanso equilibrado cuando las condiciones son más templadas.

No se trata simplemente de proporcionar calor, sino de ayudar al cuerpo a permanecer dentro de una zona de confort térmico más estable durante la noche.

Naturalmente libre de lanolina

A diferencia de la lana de oveja, la fibra de alpaca no contiene lanolina de forma natural.

Esta particularidad hace que requiera menos procesos destinados a eliminar esta sustancia y contribuye a que sea una fibra especialmente apreciada por quienes buscan un material suave, limpio y agradable en contacto con el entorno de descanso.

Su extraordinaria finura y superficie suave proporcionan además un tacto delicado y envolvente, alejado de la sensación áspera que tradicionalmente se asocia a determinadas lanas.

Gestión natural de la humedad

Mientras dormimos, nuestro cuerpo libera humedad de manera continua. La alpaca posee capacidad para gestionar esa humedad y favorecer su liberación hacia el exterior, evitando que quede concentrada alrededor del cuerpo.

El resultado es un entorno de descanso más seco y confortable, una cualidad especialmente valiosa en productos que permanecen durante muchas horas junto a nosotros, como el relleno nórdico, la almohada o el protector de colchón.

Un microclima con menor acumulación de humedad contribuye, además, a crear un entorno menos favorable para ácaros y microorganismos.

Mucho abrigo con muy poco peso

Una de las sensaciones más especiales de la alpaca es la relación entre su capacidad aislante y su extraordinaria ligereza.

La estructura de sus fibras permite retener aire —un excelente aislante natural— sin necesidad de crear un relleno excesivamente pesado.

En un relleno nórdico, esta característica se traduce en una agradable sensación de abrigo ligero y envolvente. En una almohada, aporta confort sin una sensación innecesaria de pesadez. Y en un protector de colchón, permite incorporar las propiedades naturales de la lana sin convertirlo en una capa excesivamente voluminosa.

Una misma fibra. Tres formas de cuidar el microclima de tu cama.

En el relleno nórdico, la alpaca proporciona aislamiento, ligereza y regulación térmica.

En la almohada, contribuye a crear un entorno más seco y confortable alrededor de una de las zonas donde más calor y humedad liberamos durante la noche.

Y en el protector de colchón, crea una capa natural entre nuestro cuerpo y el colchón que ayuda a gestionar la temperatura y la humedad del entorno de descanso.

Tres aplicaciones diferentes que aprovechan una misma cualidad extraordinaria:

la capacidad natural de la alpaca para proporcionar abrigo, gestionar la humedad y mantener el confort sin necesidad de un peso excesivo.

Una fibra excepcional que necesita muy poco para conservarse extraordinaria

La Lana de Alpaca de los Andes de Perú es una fibra naturalmente resistente, ligera y duradera. Su particular estructura favorece la circulación del aire y permite que la humedad se disperse con facilidad, ayudando a mantener el relleno seco, fresco y confortable durante más tiempo.

A diferencia de otros materiales que requieren lavados frecuentes, la alpaca agradece precisamente un cuidado sencillo. Airearla periódicamente y permitir que la fibra respire contribuye a preservar su volumen, su extraordinaria ligereza y su capacidad aislante durante muchos años.

Para conservar intactas todas sus cualidades recomendamos:

✔ Limpieza profesional en seco cuando sea necesario.

✔ Airear periódicamente el nórdico o la almohada, preferiblemente al aire libre y evitando una exposición prolongada al sol directo.

✔ Sacudir suavemente de vez en cuando para favorecer la recuperación natural del volumen y mantener el relleno correctamente distribuido.

✔ Si ha adquirido humedad, dejar secar completamente al aire y a temperatura ambiente antes de volver a utilizarlo.

✔ Durante periodos prolongados sin uso, guardar en un lugar seco y bien ventilado, procurando que la fibra pueda conservar su volumen natural.

Lo que debemos evitar

La delicadeza de esta fibra no necesita tratamientos agresivos. Por ello, no debe lavarse a máquina, introducirse en la secadora, plancharse ni tratarse con lejía o productos blanqueadores.

También recomendamos evitar mantener el relleno fuertemente comprimido durante largos periodos. La fibra de alpaca necesita espacio para expandirse y conservar esa sensación ligera, mullida y confortable que la caracteriza.

Una fibra que se cuida prácticamente sola

Una de las grandes virtudes de la alpaca se encuentra en la propia estructura de su fibra. Su capacidad para favorecer la ventilación y gestionar naturalmente la humedad ayuda a mantener un entorno de descanso agradable y reduce la necesidad de limpiezas frecuentes.

En el uso cotidiano, un buen aireado suele ser el mejor cuidado: sencillo, natural y perfectamente acorde con las cualidades de una fibra concebida por la naturaleza para desenvolverse en las exigentes condiciones de los Andes.

Tejido certificado

El tejido exterior cuenta con la certificación OEKO-TEX® Standard 100, que garantiza que ha sido sometido a controles destinados a verificar la ausencia de sustancias nocivas para la salud.

Un cuidado mínimo para disfrutar durante muchos años de toda la ligereza, suavidad y extraordinaria capacidad de confort de la Lana de Alpaca de los Andes de Perú.

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